lunes, 30 de marzo de 2009

Ferris Bueller´s Day Off (Todo en un día. John Hughes, 1987)

Después de hacer un recorrido por el cine comercial de acción y la comedia mi tercer post hace un guiño a otro de las temáticas básicas en mi infancia y, por qué no, de la historia del celuloide: el género adolescente o de instituto. Sí, lo se, igual me estoy centrando demasiado en los 80, pero es que he disfrutado tanto de las películas de esta época desde los 8 años, que guardo miles de recuerdos y referencias. También soy consciente que no son grandes títulos, pero repito, una vez más, que este blog trata de rescatar buenos momentos pasados. Trato de dar espacio a ese otro cine no tan reconocido, pero por que no, también válido.

La elección de hoy es, como las anteriores, meramente personal, muy subjetivo, ni más ni menos. Sin duda hay otras mejores pero esta me dejó un regusto especial. Tenemos varios elementos que destacan. El primero, el director, escritor y productor, John Hughes, algo así como un genio que todo lo que toca lo convierte en oro. La lista de comedias de éxito es innumerable: como director, El club de los cinco (1984), Dieciseis velas (1984); como productor, Solo en casa (1990), 101 Dálmatas (1996); como guionista, Beethoven (1992), Daniel El travieso (1993) ...y muchas más.

Lo segundo, Mathew Broderick. A lo largo de la historia del cine siempre ha habido jóvenes con talento o al menos que han alcanzado el éxito muy pronto (Mickey Rooney, Richard Dreyfuss). Sin embargo, en los 80 se juntó una generación, que si bien se dudaba de sus dotes interpretativas, llenaban los cines. Hablo de Michael J. Fox,Patrick Dempsey, Patrick Swayze o John Cusack. En este grupo podemos meter a Broderick y su cara de "nunca he roto un plato". Éstos maduraron en la pantalla e incluso se quitaron la etiqueta de adolescente solo válido para comedias ligeras. (Por orden de enumeración): "Cozarones de hierro", 1989; "Run", 1991; "La ciudad de la alegría", 1992; "Alta Fidelidad", 2000.

La tercera razón, una vez más, se trata de la presencia de uno de mis secundarios favoritos, Jeffrey Jones. En esta ocasión hace de director obsesionado por "cazar" a Ferris Bueller (Broderick) haciendo pellas. Para quien no le conozca es un actor pelirrojo que ha actuado en films como "Ravenous" (1999) o "Sleepy Hollow (1999).

La cuarta, se debe al soundtrack de la película. No digo nada de ella, simplemente os pongo el link. En cuanto lo oigais, seguro que decís: "sí, me suenaaaa".

Tantas líneas y aún no hablé de la trama. Básicamente Broderick se hace el enfermo para no ir al instituto y, así, pasar un día en Chicago con su novia (Mia Sara) y su mejor amigo Cameron (Alan Ruck). Cogen el Ferrari del padre de este último y se van para la ciudad del viento. Mientras el director trata de probar que Ferris Bueller le ha mentido y la hermana de Bueller (Jennifer Grey,"Dirty Dancing", 1987) quiere que pillen al embustero de su hermano. Es una comedia juvenil de ritmo ágil y que no cae en el humor facil. Me recuerda al exitazo "Riskie Business" (1983), película que lanzó la carrera de Tom Cruise y Rebecca de Mornay. Se podría afirmar que es una versión en clave de comedia o al menos yo encuentro bastantes similitudes o referencias.

Además, hay una buena selección musical con títulos como "Danke Shoen" de Wayne Newton o "Twist and shout" de The Beatles. A modo de anécdota señalar que Charlie Sheen aparece casi al final de la película. El momento glorioso y que se ha quedado en la retina de la gente es cuando intentan reducir del cuentakilómetros del Ferrari 250 GT California la distancia recorrida poniendo la marcha atrás hasta que, finalmente, el clásico coche cae al vacío desde una altura de más de 15 metros....ahgggg!!!

Una vez más, podía haber elegido otra cinta ya que durante esa década hubo buenas producciones. Estas son algunas: "Teen wolf" (De pelo en pecho, 1985), "Sixteen candles" (Dieciseis velas, 1984) y "Can´t buy me love" (No puedes comprar mi amor, 1987). Pero me quedo con Todo en un día...incluso a principio de los 90 hicieron una serie con el título de Ferris Bueller y otra serie como "Parker Lewis" copió bastantes cosas del largometraje.

No obstante, todas ellas me hicieron albergar en mi infancia una serie de deseos: tener una taquilla en el colegio, asistir a un baile de graduación y besar a la chica más guapa del instituto. Ninguno de ellos se cumplió y, sin embargo, aún relaciono estas películas con buenos momentos de felicidad ...así que algo tendrán!!!!

domingo, 29 de marzo de 2009

Spies like us (Espías como nosotros). John Landis, 1985.

Siempre es bueno dar razones. Más en el caso de una elección como esta para un segundo posts de una serie, espero, muy larga. Si "Over the Top" puede sorprender a la gente, "Spies like us", crea confusión. Con este comentario pretendo homenajear varios momentos memorables y que guardo con gran cariño, casi todos relacionados con la sobremesa. Gran parte de culpa la tiene, por tanto, Chavy Chase, el protagonista de muchas de las películas en esa franja horaria. Además, quiero mencionar a un programa que ha servido de laboratorio para que la comedia americana de los 80 fuera tan brillante. Hablo del "Saturday Night Life" (por favor no confundir con la versión esperpéntica del Imperio PRISA). Un show del que han salido actores tan magníficos como Dan Aykroyd, Bill Murray, Danny de Vito, el mismo Chevy Chase o Martin Short, entre otros.

Me direis que la película por la que mejor se le recuerda a Chevy Chase es "Christmas Vacation" (SOS, ya es Navidad, 1989). Sin duda teneis razón ya que es la película de las navidades por antonomasia, año tras año aparece la reposición en TVE en donde la Industria realiza, una vez más, un cuadro costumbrista de la familia americana media -los Griswold- en clave de humor, con cuñado "acoplado", Randy Quaid (magnífico secundario en "El expresso de medianoche") que se pasa toda la película borracho a base de "gorronear" latas de cerveza y ponche de huevo, y una jovencísima Juliette Lewis, incluidos.

Pero en esta ocasión, he elegido "Espías como nosotros" por otras varias razones. La primera, para mencionar a dos grandes figuras de la comedia. El director John Landis (Entre pillos anda el juego, 1983) y Dan Aykroyd (Cazafantasmas, 1984) que han proporcionado muchas carcajadas al espectador. La segunda, se trata de cómo a mediados de la década de los 80 la distensión en la Guerra Fría produce una serie de películas sobre este proceso en clave de humor. El fin del choque entre el imperio americano y soviético deja de lado producciones como "El cuarto protocolo". 1987, "Espías sin fronteras". 1991, para crear películas como la que estoy comentando o "El pelotón chiflado". 1981.

El argumento de la película de John Landis trata de cómo dos funcionarios, uno estúpido, Chase, otro demasiado responsable, Aykroyd, se presentan al exámen de ingreso de la CIA, pero suspenden porque Chevy Chase es sorprendido copiando y Aykroyd cae en el mismo saco aunque no tiene ninguna culpa. Muy recomendable por lo memorable que fue las artimañas que prepara Chase para copiar, desde un parche en el ojo hasta un brazo en cabestrillo falso, que mal hizo esta película a los estudiantes que trataban de ocultar chuletas en los lugares más inverosímiles!!! El resto de la historia trata sobre los servicios secretos que deciden mandarles a la URSS para servir como señuelo en una misión ficticia mientras los verdaderos agentes cumplen con su tarea. Escenas patosas y situaciones ridículas, enredos estúpidos y chicas guapas aderezan la cinta. Como anécdota contaré que aparecen haciendo unos cameos los directores Sam Raimi y Joel Coen y el presentador de tv Bob Hope.

Chevy Chase pudiera parecer que cayó en el olvido. Nada más lejos de la realidad. Si bien ya no actúa salvo algún cameo, es un autor teatral de prestigio en Broadway con numerosos premios en su curriculum. Comenzó de guionista en Saturday Night Life y fue una estrella del humor en los 80. Mi último apunte sobre él es su trabajo en "Memorias de un hombre invisible" (John Carpenter.1992) una producción que no tiene nada que envidiar a aquella de Paul Verhoeven con Kevin Bacon como actor principal.

En definitiva, aquí está mi recuerdo a la hora de la siesta durante mi infancia. Esas navidades de tres semanas en las que me pasaba pegado al televisor durante horas sin apenas salir a la calle y en las que disfrutaba de la comedia facil y absurda. Mis respetos a actores como John Candy, John Larroquette o Harold Ramis.

sábado, 28 de marzo de 2009

Over the Top (Yo, el halcón). Menahen Golan, 1987.

Para estrenar este blog he elegido la película "Over the Top" (Yo, el halcón). Quien lea estas líneas pensará por qué. Es cierto, no es una obra del séptimo arte, ni siquiera es brillante, más bien se puede catalogar dentro de la categoría de serie B. Pero es que este espacio no pretende crear doctrina ni albergar a culturetas interesados. Simplemente, como anuncio en portada, pretendo escribir sobre aquellos momentos especiales que el celuloide me ha dejado en mi memoria. Son muchos porque he visto miles de películas que son consideradas obras maestras, comerciales, lacrimógenas, detestables, cutres. Sin embargo, todas y cada una me han dejado un poso que merecen respeto. Para mí una película es válida simplemente en el momento que años después de verla aparece en tu cabeza. Quiero entretener y, sobre todo, compartir sensaciones y recuerdos que, al fin y al cabo, es lo que me transmite un largometraje.

En la década de lo 80 se produce el "boom" de las películas comerciales (blockbuster) que buscan el taquillazo. El paradigma es Jaws (Tiburón. Steven Spielberg, 1975), es decir, película de bajo presupuesto que revienta la taquilla. Esto se busca desesperadamente en los siguientes años. Para ello los grandes estudios tienen una fórmula casi infalible: acción+super estrella+efectos especiales+música pegadiza. La otra línea de producción es hacer películas de jóvenes que viven en barrios residenciales, institutos...(pero esto es otra historia que trataré en otros posts).

El problema es que el mercado se saturó después de tantos "tiros" y "mercromina" (recordar Rambo, Terminator, Comando, Depredador). Stallone vs Schwarzenegger fueron los mitos (incluso hubo sitio para musculados puestos hasta arriba de anabolizantes estilo Dolph Lungren).

En este contexto aparece Over the Top (Yo, el Halcón). En principio el producto no podía fracasar: tenemos una megaestrella como Sylvester en lo más alto, música pegadiza "Winner Takes It All" de Sammy Hagar e incluso un secundario de lujo, Robert Loggia ("Scarface"). Además, la historia va de pulsos. Acaso no recordais estar en clase y echarle un pulso al compi de al lado? la culpa la tuvo esta peli, sin duda.

En los 80 triunfa la lucha libre o "wrestler" (ver la película de "The wrestler" con Mickey Rourke, un día escribiré sobre este magnífico actor). Quién no recuerda a Hulk Hogan, Mr. Perfecto, Snake o El último guerrero? Pues bien, en esa época también era un éxito las competiciones de pulsos o "arm wrestling".

Todo ello aderezado con la profesión del prota: camionero. En la década de Margaret Thatcher, Reegan y Felipe González yo tenía mogollón de miniaturas de camiones o trucks de metal. De hecho, me operaron de las anginas y me tiré una semana comiendo helados y jugando con ellos intentando hacer el ruido del motor...misión imposible después de tal operación, claro!
Acaso no os viene a la mente los coches "majorette"? Eran perfectas escalas de modelos de coches que debajo llevaban serigrafiados el modelo y la marca. Recuerdo un juguete que se podía enganchar en el cinturóny en el metías el coche, apretabas un botón y salía disparado...

De fondo historia de lágrimas en la que Stallone abandona a su hijo (David Mendenhall, nunca se supo más de él hasta que apareció otra peli de camiones, Transformers, 20 años después) y que se unen por la enfermedad de la madre y esposa...un drama, en definitiva. Más aún cuando ves la cara de Lincoln Hawk (nombre del protagonista, de ahí el título español, increíble!), osea Stallone, compulgido y con un nudo en la garganta. Vamos que el nudo se me puso a mí! Ni que decir tiene que Sylvester suelta grandes parrafadas tipo sermón a imagen y semejanza de Rocky VI!!!
El climax de la película llega con el concurso de pulsos. Indescriptible, posiblemente la tensión que se produce esté a la altura de Karate Kidd o Kickboxer!

En definitiva, como ya expresé en la introducción, soy consciente de que la peli es limitada xo, en definitiva cumple con los objetivos de la época: entretener sin necesidad de pensar mucho, y con los de este blog: recordar sensaciones y buenos momentos!!!!

Hasta la próxima!